Un funeral y dieciocho queeruñxs

La semana pasada celebramos nuestro primer encuentro del curso 2017/2018 del club de lectura LGTB Queeruña con llenazo total: dieciocho personas nos juntamos en el rincón de clubs de la biblioteca del Ágora para comentar nuestro parecer sobre Fun Home, una de las obras más conocidas de la cultura LGTB, escrita y dibujada por Alison Bechdel.

Queerunha fun home (4)Tras explicar las dos sencillas normas de la biblia de Queeruña -los libros se devuelven en el día del encuentro para evitar sanciones a otros clubs y la obligatoriedad de las cañas tras el encuentro mensual-, nos presentamos y comenzamos una primera ronda de impresiones, porque desde luego, Fun Home tiene mucho de donde tirar.

Primeramente, para lxs queeruñxs que repetíamos este curso fue inevitable establecer pararelismo con otras obras autobiográficas revisadas durante el año anteriorEl amor del revés, Para acabar con Eddy Bellegueule, ¿Por qué ser feliz cuando puedes ser normal?…- y observar de nuevo el peso de la memoria personal y los sentimientos en las obras que hemos leído. El descubrimiento, el reconocimiento de la orientación sexual y la salida del armario en distintos ámbitos son hilos conductores de muchas de las historias que hemos tocado.

En el caso de Fun Home, analizamos si la visión de uno de los protagonistas, el padre de Alison, no estaría dulcificada o distorsionada por la motivación redentora que la llevó a publicar la novela gráfica. Pasamos por distintas etapas con este personaje, aunque hubo quien no empatizó en absoluto con él: desde el odio por su carácter egoísta y maltratador, cierta ternura cuando logra conectar más con su hija gracias a la vía intelectual… ¿Era un hombre amargado o realmente hacía lo que le daba la gana con sus amantes jóvenes? Quienes, por cierto, normalmente alumnos o empleados a su servicio, lo cual nos llevó a plantearnos si hacía abuso de poder al establecer esas relaciones.

Sobre esta conexión intelectual que destacamos, concluimos que esas historias que padre e hija compartían no eran más que relatos que previamente ya habían contado sus historias: la intencionalidad del padre recomendándole Colette a Alison o el propio mito de Dédalo hilando todo el cómic de principio a fin.

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Ese teatro intelectual y ornamental en el que vivía toda la familia por designio del padre también nos provocó reacciones diversas: desde considerarlo la vía de escape por la que él canalizaba sus frustraciones hasta la puesta en escena de una apariencia que ocultaba su homosexualidad, algo terrible que no quedaba bien de cara a la galería.

Este último punto suscitó debate en torno a una cuestión que no se traza en el libro, y es la posibilidad de que el matrimonio formado por sus padres tuviese establecido algún tipo de pacto, y que tal vez estábamos viendo la situación desde una imagen normativa: ¿Cómo podría ser feliz viviendo dentro del armario, sin expresar abiertamente e incluso de manera activista sus afectos, como hacía su hija?

Sin ánimo de hacer spoiler, nos preguntamos si la muerte del padre fue o no un suicidio, si bien la mayor parte de queeruñxs nos decantábamos por que sí lo fue: el divorcio, la salida del armario de su hija, cómo toda esa vida perfecta que había montado se venía abajo… Dentro de todo el teatro que había hecho con su vida, en el que la casa era el escenario en el que discurrían los actores que él había elegido -con sus espacios asignados: la mujer en su habitación de costura y él en su imponente despacho con biblioteca-, hasta su fallecimiento parece, como apunta Alison Bechdel, el acto final de la obra.

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Así acaban los encuentros Queeruña, como bien sabéis 😉 Ya con Querido Eduardo en la mano, quedamos para el 15 de noviembre a las 19h en la biblioteca del Ágora. La próxima semana publicaremos una ficha sobre el libro y los autores de los que habla esta colección epistolar, y en dos semanas, nuestra propuesta de ejes de debate. ¡Hasta el siguiente post!

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Fin de curso del 1er Club de lectura LGTB Queeruña

La semana pasada pusimos fin al primer curso del club de lectura LGTB Queeruña de la forma que más nos gusta: papando y empinando el codo. Como eso del verano resulta una quimera en Queeruña, emplazamos nuestro picnic de despedida en el céntrico parque de Santa Margarita y sus maravillosos bancos cubiertos. Vaya, que lo de la idílica despedida con puesta de sol en la playa de las Lapas y su Torre de Hércules lo tendremos que dejar para el cierre del curso 2017-2018.

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Disertando sobre la literatura LGTBQGODIsímbolodebatman, las croquetas de Tono y los pimientos de Padrón de Álex y Diego

Aprovechamos para poner en común nuestra última lectura, ¿Para qué ser feliz cuando puedes ser normal? de Jeanette Winterson, y para votar nuestra obra favorita al más puro modo eurivisivo, con sistema de puntos y recuento.

La autobiografía de Winterson nos hizo rememorar alguna de las lecturas ya revisadas durante el primer año de vida del club, pues en todas ellas analizamos pinceladas de recorrido personal en mayor o menor medida, especialmente centradas en una infancia y adolescencia complicadas. ¿Para qué ser feliz cuando puedes ser normal? nos llevó de la mano a las páginas de Para acabar con Eddy Bellegueule: una ciudad pequeña en la que la única salida parece la fábrica enraizada en la localidad, en la que definir el “yo” cuesta más que dejarse llevar por una ruta predeterminada en piloto automático… Una identidad que finalmente acaba siendo forjada por los libros y las bibliotecas, al estilo de El amor del revés. En el caso de Winterson, antes de la época universitaria, cuando los descubre Eddy.

Este paralelismo nos dio pie para lanzarnos a repasar las lecturas del curso y votar nuestro libro favorito de los diez clásicos y contemporáneos que pasaron por nuestras zarpas. ¡Euroqueerisión al canto!

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Queeruñxs enfrascados en la votación del mejor libro del curso 2016/2017

Entre picoteo y picoteo, estas fueran nuestras impresiones de las lecturas:

  • El azul es un color cálido: lo valoramos por ser de los pocos libros que reflejan la sexualidad femenina y por el uso del color.
  • A Esmorga: algo preciosísimo, y es la relectura colectiva que hicimos de este clásico de la literatura gallega que nos dio para tanto homoerotismo que comentar.
  • El amor del revés: la capacidad de ponerle palabras a la introspección, a la asunción de la propia identidad desde la homofobia interiorizada a la liberación.
  • Para acabar con Eddy Bellegueule: la dureza sin filtros, lo bien que define el clasismo en una época muy reciente.
  • A Virginia le gustaba Vita: la combinación de ficción y realidad y la curiosidad despertada por el personaje de Virginia Woolf.
  • Poeta en Nueva York: no tan maravillosamente como A Esmorga, pero esa capacidad de leer a través de otros ojos nos pareció sublime, a pesar -o a favor- del surrealismo, sus metáforas y el crac del 29.
  • Degenerado: las consecuencias de la Guerra y la narración de la vida sexual liberada en Bois de Boulogne.
  • O edificio Yacobian: consideramos que, al menos, cuenta una historia, sobre todo comparado con la siguiente lectura…
  • El grupo: aún estamos buscando qué nos pudo haber llevado a acabar esta novela tan encumbrada.
  • ¿Para qué ser feliz cuando puedes ser normal?: La búsqueda de la identidad y la formación del deseo.
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Foto de familia de queeruñxs y amiguis

Y entre cervecita y tinto de verano, el libro que recibió más aplausos y menos bostezos o abucheos en la votación fue

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El azul es un color cálido, el primer cómic del curso en el primer encuentro que celebramos en la biblioteca del Ágora.

Ha sido un primer curso en el que pudimos entrevistar a autores, editoriales especializadas en literatura LGTB, acudimos a presentaciones, sumamos visiones con otros clubs de lectura de la ciudad, tomamos nuestra cañita mensual entre amigxs y mantuvimos este blog con cierta periodicidad para que pudieseis seguir nuestros pasos y apostar, juntxs, por una cultura inclusiva con la diversidad sexual. ¿Contamos contigo para el curso 2017-2018? Empezaremos en octubre. ¡Escríbenos!

Debate sobre “El Grupo”: Señoras bien, señoras fetén

Nada, caris. Este miércoles tuvimos nuestra sesión de debate del libro del mes, y fue súuuper chic comentando El Grupo de Mary McCarthy, una novela que nos dejó encadiladitas y que devoramos en cero coma.

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Queeruñxs arrobadxs con las historietas relatadas en El Grupo

No vamos a aburriros demasiado con los pormenores de la novela. A la mayor parte no nos dejó demasiado poso, pues además de centrarse en heteradas historias superficiales, no acabamos de extraer más conclusiones que la franqueza con la que la autora trata el sexo o el uso de anticonceptivos. Así que, como esto es un club de lectura LGTB, vamos al lío…

Ojo, spoiler: lesbianismo en El Grupo, de Mary McCarthy

La marcha no llega hasta las últimas 15 páginas, ya os lo decimos aquí para evitaros 400 páginas de sinrazón, aunque en el momento en el que internan a Kay en el psiquiátrico hay una leve nota, un parpadeo, un pestañeo, sobre “posibles inclinaciones lésbicas” en este personaje.

Al caso, volvamos a la página 424, en concreto. A ese momento en el que Lakey, la díscola y divina intelectual, regresa de Europa con una coleguita alemana que se hace llamar La Baronesa. Divorciada y estupenda.

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Las chicas de El Grupo yendo a recibir a su amiga que ha sufrido un cambio de acera aires en Europa

Digamos que de primeras no les parece muy bien eso de que igual hay algo más que una buena amistad entre la Baronesa y Lakey.

De vez en cuando La Baronesa se acercaba a Lakey y le decía algo; la oyeron llamarla querida con una r vibrante. Fue Kay la primera en darse cuenta. Lakey se había hecho lesbiana y esa mujer era su hombre. Por eso Lakey había permanecido tanto tiempo lejos. En el extranjero eran más tolerantes con las lesbianas. Fue un momento terrible. Lo que había pasado era una tragedia.

La cosa sigue en una evolución en la que se realizan conjeturas sobre la orientación sexual redescubierta en su amiga.

Se les ocurrió que Lakey, que siempre las había atemorizado y las había hecho sentirse inferiores, las miraría ahora con desprecio por no ser lesbianas. Se preguntaban cuánto tiempo haría que era lesbiana, si la había convertido La Baronesa o si había empezado por su cuenta. No podían librarse de la femenina sensación de que la relación que tenían era perversa.

Esa terrible curiosidad la sacia la propia Lakey ante Harald, indicándole que “siempre” había sentido “inclinaciones”. A pesar de lo demoledor de los juicios de sus amigas, finalmente concluyen que las acaban invitando a sus casas “como a cualquier pareja normal”, así que dentro de lo que cabe, aquí tenemos un pequeño aliento de esperanza en esta obra de los años sesenta…

Con el libro cerrado, os anunciamos que el próximo 19 de julio a las 19h pondremos fin al primer curso del club de lectura LGTB Queeruña. Para celebrar este cumple tan especial haremos un picnic del que informaremos en el grupo de whatsapp y a través de nuestro Twitter @clubqueerunha en convocatoria abierta a todo quisqui 😀

A gloria tras o fail!

Neste último encontro case alcanzamos o fail, pois só chegamos a ler o libro catro persoas! E iso que tiña case cento e pico páxinas menos que a nosa vindeira lectura… O caso é que as circunstancias son as circunstancias, amiguis, e non sempre atopamos xs queeruñxs o momento idóneo para a darlle á prosa. Cousas da clase obreira, que debemos o noso reloxo a iso de pagar facturas! ;P

Ao lío, o bo do debate foi que entre as persoas que si léramos a obra logramos enganchar ó resto, que deixaran a novela a medias entre que non lograron subirse á historia e falla de tempo. Por iso mola tanto asistir a un club no que debatir as lecturas, rapazada! Refixemos o crebacabezas das relacións e historias das personaxes e vimos como o peso dunha sociedade tradicional e ultrarelixiosa pesaba sobre as eleccións e destinos individuais. Analizamos a perda de esperanza de Taha tras verse rexeitado na academia de policía polo feito de ser fillo dun conserxe, a pesar da súa valía. Vimos tamén a perspectiva capitalista de soñar cun cuarto na azotea dun edificio en plena decadencia como máxima aspiración social dunha clase empobrecida. Todas estas cuestións transversais foron consideradas como algo moi relevante para entender a psique de cada protagonista.

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No noso recuncho, antes da sesión

Falamos de cada protagonista porque se ben sinalamos a Zaki Bei como o tipo do que máis sabemos grazas á narración, cada personaxe ten a súa propia loita. Algunhas desas loitas quedaron inconclusas, certo é, pois -sen spoilers– só presentan un peche redondo catro personaxes entre as trece que nos desenvolve no relato. E desas loitas -sen spoiler, prometemos-, novamente temos un gañador -a parella heterosexual- e un perdedor, a parella homosexual.

A homosexualidade na obra está representada en Hatem, un exitoso xornalista exipcio moi influínte a pesar da súa orientación sexual, como deixa claro o autor no libro en varios momentos. Preguntámonos se a visión reducida do espectro LGTBI se debe a que realmente era así de reducido en Exipto nos anos 60 ou se, pola contra, cabe botarlle a culpa ó prexuízo do escritor á hora de achegarse a ese mundo. En resumo, da homosexualidade sabemos que existían uns códigos -doutra banda, como en case todas as culturas (aneis, panos, pendentes…)- e que se axustaban a unha determinada representación do xénero. Hatem, en concreto, era efeminado, e mesmo chega a describilo o autor “case como unha muller”. Si, daban ganas de arroxar o libro pola fiestra se non fora das nosas benqueridas bibliotecas.

Todos os traballadores sabían que o seu xefe era homosexual. Era unha mera sombra, débil e distante, ao lado da súa poderosa e activa imaxe profesional. Non percibían a súa homosexualidade porque era serio e estrito.

Reparamos neste reduccionismo tendo en conta tamén como se interpretan as personaxes femininas. Son planas, sen aspiracións, sen retratos psicolóxicos moi definidos máis que no caso de Busayna, a quen nos describen nunha situación exitosa polo feito de soportar menos maltrato e vexación do que é habitual.

O debate chegou ó punto de contrastar a sociedade española da mesma época e poñelo en comparación coa época actual, xa que consideramos que vivimos nun sistema no que por sorte non todo depende de quen sexas fill@, aínda que con moitas reservas… Pero o mellor do debate xa sabedes cal é, o postpartido coa caña!

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Tortillera, caña e queeruñxs

Desta vez fixemos o troco por El grupo de Mary McCarthy, un bo tocho que vos recomendamos comezar a ler desde xa. Vémonos para comentalo o 21 de xuño na Biblioteca do Ágora e, nesta ocasión, temos pensado facer unha cea-picoteo tras a sesión para despedir o noso primeiro ano de vida de club de lectura Queeruña! Contamos contigo? POIS SE NON LES O LIBRO COMPLETO, NANAI 😀

 

Encontronazos con el género

Arrancamos fuerte este encuentro para debatir Degenerado. ¿Habría un final feliz para la historia? En todo caso, ¿cuál sería? La evolución de los dos protagonistas del cómic ha sido uno de los grandes debates, si bien coincidimos en destacar el sesgo misógino de Paul. Pero… ¿podemos analizar con nuestros ojos de 2017 los locos años 20?

Degenerado habla de la libertad en mayúsculas, de los prejuicios que se encuentran las personas que se pasan de esas normas no escritas de los mandatos sociales. Vimos similitudes con la historia de La chica danesa, pero sin pasarse… Paul no admiraba el mundo femenino. Discutimos sobre si realmente deseaba transicionar a lo que socialmente se identifica como mujer por disfrutar de la libertad que no tenía como hombre o si realmente llegó a creerse el “disfraz”. ¿La guerra y el alcohol lo llevaron a ello o fueron estos dos elementos los que abrieron una caja de Pandora que creía bien cerrada? Por otra parte, ¿tal vez estamos centrándonos en unas ideas demasiado rígidas basadas en lo binario: u hombre o mujer?

Club de lectura Queeruña Degenerado

En lo que sí coincidimos todxs lxs queeruñxs fue en la suerte de moraleja de esta historia real: no juegues con el género o acabarás sufriendo las consecuencias. Y es que en Degenerado vimos un relato trágico salpicado de momentos cómicos e incluso tiernos en los que el protagonismo va alternando entre marido y mujer, ambos como víctimas de la misoginia y el machismo de la época. Como os decíamos, acertamos en evitar juzgar con ojos contemporáneos (¡a saber cómo nos juzgarán a nosotrxs dentro de un siglo!). En fin: cuando ella busca la libertad, él vuelve a los clichés machistas; y cuando ella es conservadora, él se posiciona en lo contrario. Al mismo tiempo, leímos dos fases en la historia: una en la que su mujer trata de ayudarlo a ser feliz, y otra en la que reclama a su marido como la persona que inicialmente conoció y a la que no le permite evolucionar… ¿o mejor dicho, involucionar?

Los personajes se movían en entornos en los que intentaban flexibilizar esas normas de género, como Bois de Boulogne, un espacio que, por cierto, aún a día de hoy es la zona de cruising y libertad sexual por excelencia. A pesar de esta búsqueda por quebrar los bordes, los puta, guarra, degeneradx… eran los calificativos habituales dedicados a las personas que se movían en esos lugares. En este momento del debate finalizamos derivando la conversación hacia la plumofobia y la crítica a formas de vivir de la comunidad LGTBQ a raíz de estas declaraciones de un modelo gay en la televisión. Y con la garganta seca de hablar, ya sabéis que tocaba…

Club de lectura Queeruña cañas degenerado

Ah, no queremos acabar esta crónica sin dejar de recomendaros la crítica de nuestrxs compas del Club de lectura de cómics de las biblios. Tras las cañitas de rigor, ya tenemos nuestra próxima lectura, una novela estrella de la literatura árabe contemporánea, que además leemos en gallego: O edificio Yacoubian. Como siempre, en estas semanas iremos publicando la reseña sobre el autor, el contexto del libro y unas propuestas para debatirlo. El encuentro será el penúltimo miércoles de mayo, el día 24 a las 19h en la biblioteca del Ágora”.

Es que yo a prosa partida…

Las cosas como son, Lorca no nos entró por el ojillo, y es que el surrealismo tiene su aquel… O es que la actualidad de la alarma de cierre de la librería Berkana y el ciclo de teatro Colón Queer nos tuvieron más encendidxs. Quién sabe, al final fuimos más de tres personas, para albricia de la coordinadora del club.

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Ciclo de teatro Colón Queer

Hubo quien repasó sus apuntes del instituto sobre la simbología de Lorca (la pasión representada por los caballos, las hormigas y la podredumbre, los mundos oníricos…), quien tiró de algunas de las obras del hispanista Ian Gibson –de quien os hablábamos en este post-, quien sugirió haber comenzado por la recientemente publicada versión en cómic del poemario de Carles Esquembre y quien tiró por esta traducción de los poemas de Lorca “al lenguaje normal”. Intentar se intentó, y con el surrealismo… qué os diríamos, hay que quedarse con las sensaciones tras la lectura, esa desazón de una sociedad alienada por el crack del 29, la lucha social de lxs negrxs por sus derechos… Pero vaaaale, prometemos proponer una muestra poética de otro estilo para el curso que viene.

Convenimos, como nos pasó con la lectura de A Esmorga y su autor, Eduardo Blanco Amor, que la figura de Lorca es comúnmente conocida en su faceta literata, pero poco se sabe de su historiografía sentimental y de su homosexualidad. La suerte de tener estos encuentros nos incitó a curiosear un poco más sobre el contexto social de las obras literarias y de lxs escritores, e hicimos una apuesta potente por incluir estos análisis en la pedagogía actual de la literatura.

Club de lectura Queeruña Degenerado
La anhelada liberación de Poeta en Nueva York por Degenerado

A pesar del surrealismo ya veis que tuvimos chicha por desgranar, y algo también muy importante… Por fin quedó oficialmente instaurada la caña tras el encuentro en un bar cerquita del Ágora, así que para el 19 de abril venid con vuestro ejemplar del cómic Degenerado y media horita para hacernos el post-partido 😀

A Queeruña le gustaron Virginia y Vita

Este miércoles lxs queeruñxs concluimos que nos gustó A Virginia le gustaba Vita, de Pilar Bellver. Tanto, que hasta nos trajimos al encuentro algunas de las obras a las que hace referencia la autora en la sección de bibliografía y en las numerosas y nutritivas notas al pie. Entre ellas: Retrato de un matrimonio, escrito por el hijo de Vita; la biografía sobre Virginia Woolf elaborada por Quentin Bell y este cómic que tiene como protagonista a la misma autora.

Como veis, los enlaces van a la web de nuestra querida Red Municipal de Bibliotecas, donde los tenéis disponibles. Así da gusto, ¿eh? Como bonus track añadimos la comentadísima película Las horas, por la que Nicole Kidman ganó un Oscar.

Venga, ya sí, al lío: al debate de nuestra cita mensual con los libros.

A Virginia le gustaba Vita
Lxs queeruñxs vivimos las lecturas en espiral 😀

Comenzamos el encuentro un poco tibixs porque, si bien esas notas al pie de las que os hablamos nos dieron una extensísima información y deleite en friqueos de la Historia, también es cierto que nos cortaban el ritmo. Sobre todo por el contraste entre la narrativa victoriana y barroca de las cartas y el tono más formal de las indicaciones de Pilar Bellver. Para gustos, anotaciones. Eso sí, nos encantaron esas llamadas a disfrutar con todos los sentidos de la lectura, indicándonos cuadros que se mencionan en las cartas e incluso piezas musicales que se recrean en el relato.

La obra se divide en dos partes: las cartas ficticias -maravillosamente recreadas- entre Virginia Woolf y Vita Sackville-West y la documentación presentada como un diálogo entre la autora y su sobrina. Nos llegamos a plantear qué historia nos despertó mayor interés, y, desde luego, nos quedamos con ganas de saber el desenlace del romance que le presenta la adolescente a su tía… Sí, somos un poco marujxs. Sobre las cartas, diremos que nos quedamos con ganas de más. Una segunda parte, un comienzo más detallado de su proceso de enamoramiento, un seguimiento de la evolución de la relación hasta una complaciente amistad…

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Nos hicimos una pequeña edición limitada de marcapáginas con las citas del libro que compartimos en Twitter 

Ya que mencionamos estas citas, lo que más hemos destacado en ellas es el sentimiento romántico. Lo analizamos como una atracción entre lo intelectual y lo vital, si bien había una clara y potente atracción sexual descrita, por supuesto, con todo el barroquismo y adorno de la época.

Más allá de la visión y descubrimiento para muchxs de la Virginia Woolf lesbiana sobre la feminista, defendimos la imagen de dos mujeres que ante todo, fueron todo lo libres que pudieron. Lo fueron, además, en una época en la que los únicos referentes venían de épocas muy anteriores, remontándonos a los poemas de Safo (ojito, siglo VI a.C.). Y es que Orlando, una de las primeras novelas lésbicas de la literatura contemporánea, se publicó poco antes que El pozo de la soledad, en 1928.

Tras comentar estas cartas noveladas, cambiamos de género literario para adentrarnos en la poesía de mano de Lorca y su obra póstuma Poeta en Nueva York. Como en cada ocasión, publicaremos un post sobre el autor, otro sobre la obra y su contexto y, por último, la propuesta de ejes de debate. ¡Nos leemos por aquí, en el Twitter @clubqueerunha y nos vemos el miércoles 22 de marzo a las 19h en la biblioteca del Ágora!

Reviviendo a Eddy Bellegueule

Nunca una obra tan breve nos ofreció tanto que comentar… Ahí-ahí estuvo con A Esmorga la charla que dio de si la lectura de Para acabar con Eddy Bellegueule (recuerda que siempre procuramos elaborar una ficha del autor y unas propuestas de debate). Lo cierto es que ya llevamos dos sesiones en las que la narración recoge el descubrimiento de la sexualidad en la adolescencia, como en el caso de El amor del revés. Llegamos a la conclusión de que era un tema ciertamente recurrente en la literatura con trama LGTBQ.

Casi todas las personas presentes coincidimos en destacar que la narración pasa de ser totalmente aséptica en la primera parte de la obra a enganchar a partir de la segunda mitad. Eso sí, siempre con el corazón encogido ante la dureza del relato de vida de Eddy, una dureza más sórdida y cruel que la que leímos en El amor del revés. Hay ciertas diferencias, claro: vida marcada por un pueblo en el que los destinos están diseñados desde el nacimiento y en función del género.

Nos parecía que el relato procedía de una época anterior, como unos cuarenta años atrás, pero no, estábamos ante la Francia actual y una idea muy desmitificada de la Europa de las libertades. Estableciendo un paralelismo con Galicia, sopesamos que aquí habría muchos pueblos más acogedores ante la idea de diversidad…

Para acabar con Eddy Bellegueule

Otro aspecto que nos suscitó nuestras dudas fue la cuestión de cómo tomaría su familia verse reflejada a través de su literatura. Pensamos, por una parte, que escribir este libro pudo ser un acto de redención, sobre todo tras leer en varias entrevistas con el autor que él entendía que la manera de comportarse despreciándolo se debía a lo inoculado por la sociedad. En este sentido, sobre la relación familiar, nos encantó cómo describió su entrada al Liceo con su flamante chándal nuevo, y cómo descubrió que este código no pertenecía al nuevo lugar donde él quería encajar.

A propósito de los códigos, notamos que efectivamente Eddy, convertido en Édouard, manifestaba el mismo clasismo que criticaba a sus orígenes, si bien llegábamos a comprenderlo desde el desdén a quien no supo apreciarlo por su pluma. Una pluma que, concluimos, fue el principal motivo de discriminación, ya que el personaje no desvela su condición sexual a nadie en ningún momento.

Club de lectura LGTB Queeruña

Acabamos la sesión con el intercambio de libros para degustar A Virginia le gustaba Vita y con una bella costumbre: ponerle punto y final al encuentro con unas cañas en un bar próximo al Ágora. Nos emplazamos para comentarlo el miércoles 15 de febrero a las 19 horas y, a quienes queramos, vernos un pelín antes en el encuentro del club de lectura de novela negra el 6 de febrero a las 20h en Berbiriana, quienes nos han propuesto el premio Planeta Todo esto te daré.

Un debate que nos dejó la cabeza del revés

Esta semana tuvimos nuestro último encuentro del año para comentar El amor del revés, de Luisgé Martín. Desde luego, llevamos un par de sesiones en las que los pareceres fueron muy contrapuestos, algo que hizo los debates muy interesantes.

Entre quienes adoraron este relato autobiográfico y quienes lo detestaron por exceso de florituras literarias, convenimos que la obra da para tratar muchos aspectos que, aunque el autor explicase en múltiples ocasiones que son universales, es el colectivo homosexual el que mejor se puede sentir identificado: cómo resolver la asunción de la propia sexualidad, la homofobia interiorizada y cómo vivir con ello en un entorno hostil.

Nos gustó especialmente la descripción de una España que comenzaba los primeros años de la democracia, de las primeras revistas eróticas, de cómo se lograba conocer a otras personas por medios de las páginas de contacto, ahora reconvertidas en apps para teléfonos inteligentes.

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Hubo discrepancias en la manera de empatizar con la historia personal de Luisgé: ópticas en las que se apreciaba la ternura e incluso la comicidad de la descripción pormenorizada de sus neurosis, aunque también rechazo del personaje por no haber sido líder de los cambios sociales, incluso ante sus manifestaciones del peso de los valores culturales cristianos. Entre todos vimos un relato en el que se entremezclaba un cóctel de amor, sexo y autoafirmación de la identidad.

En su conjunto, comprendimos que, aunque la historia contada por Luisgé es dura y demuestra una salida del armario muy compleja, el personaje partía de un contexto mucho más favorable que el que podría tener una persona que viviese en un pueblo o que no pudiese acceder a la educación universitaria. Destacamos la propia clase social a la que pertenecía, ya que se podía permitir salir de noche casi todos los días de la semana.

Esta tercera sesión del club estuvo llena de matices y casi nos hizo encontrarnos no con uno, sino con dos o tres libros diferentes según la perspectiva de cada persona. Tanto si nos había gustado como si no, el debate nos animó a darle otra lectura a la obra. Ya con Para acabar con Hedí Bellegueule en la mano, nos despedimos hasta 2017, cuando publicaremos una ficha del autor y propuestas para el debate de nuestra próxima lectura. Recuerda, nos vemos el 18 de enero (penúltimo miércoles del mes) a las 19h en la biblioteca del Ágora.

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Curiosidades sueltas de este tercer encuentro:

El País Semanal la recoge en sus recomendaciones de libros publicados en 2016.

-La obra nos recordó a las memorias de Terenci Moix.

-Hablando sobre la terapia conductista que siguió el personaje y su mejor amigo, recordamos la cuenta de instagram lgtb_history en la que compartieron el caso del primer homosexual que siguió esta dudosa terapia.

-El 6 de febrero a las 20h en la librería Berbiriana el club de lectura de novela negra La Torre del Crimen nos ha invitado a comentar el premio Planeta Todo esto te daré, en la que hay una trama homosexual. ¿Os animáis?

Segundo encontro: pero “A Esmorga” era queer?

Este mércores 23 de novembro tivemos a segunda sesión do club de lectura Queeruña no que debatimos sobre A Esmorga, unha obra clásica da literatura galega que deu moito de si para o curtiña que é! Tras facer unha primeira rolda de impresións, fomos tirando dos puntos de análise.

Case todas as persoas que estabamos comentamos que, aínda que foi lectura obrigatoria no instituto, poucas referencias á homosexualidade tivemos por parte do profesorado que impartía Lingua e Literatura Galegas. Reparamos no subxectivo das ensinanzas académicas, e preguntámonos cantas referencias a personaxes LGTB perdemos no noso transcurso didáctico. Incluso, na revisión recente, foron varixs queeruñxs quen comentaron que pasáreselles por alto a trama homosexual. Vimos que esta era a cita máis evidente en todas as páxinas:

Endexamais resultou claro si se tiñan agarimo ou xenreira, pois non podían andar o un sen o outro e nunca os ollei bébedos por separado… Cando non bebían non se saudaban apenas…

Máis polo miudo, coincidimos na grande capacidade de Blanco Amor de trasladarnos as atmósferas: o frío, o temporal, a chuvia e atmósfera da taberna, tal que case acabamos de ler coa resaca de toda a esmorga que levaban enriba os protagonistas. Ademais, comentamos como a obra está cargada de culpa, mono do alcol e sordidez a través de “o pensamento”, leitmotiv constante en toda a novela que atosiga á personaxe principal.

Iso si, a calidade narrativa non quita que o fío argumental non fora moi do noso gusto, se ben consideramos que fai un bo retrato social da Galicia da metade do século XX. Nesa Galicia nun entorno urbanita, apreciamos unha clara marxinalidade e unha visión das mulleres coma putas ou santas, representadas estas últimas no estereotipo da nai preocupada ou na muller-boneca como ideal da muller perfecta que en realidade, non existe.

Doutra banda, se ben o fío argumental é sinxelo, atopamos unha serie de matices que deixan entrever, se cadra, o alter ego dun Blanco Amor que tivo que reprimir a súa propia sexualidade e agochar onde non se podía un subtexto dos xestos que a masculinidade imperante permitía ou non. Incluso a propia personaxe homosexual, O Milhomes, ben puidera ser unha crítica sobre o estereotipo do afeminado de quen facer burla.

Coas súas luces e sombras, tivemos unha horiña de agradable debate dunha obra da que tirar un subtexto LGTB con lupa, especialmente en compartación coa primeira lectura, moito máis explícita, El azul es un color cálido.

Anotacións á marxe e curiosidades: